19 de septiembre de 2013

UNA BODA MUY ESPECIAL: MAR Y EDUARDO, VALDEPALACIOS

Un encuentro en la plaza de Santa Ana, dieciocho años juntos y dos hijos guapísimos, esa es la historia de nuestros novios de hoy. Mar y Eduardo se casaron el pasado 4 de agosto y quisieron compartir con nosotros un día tan esperado. Y este es el resultado, muchas divertidas anécdotas que convirtieron su boda en especial para todos.

 Lo celebraron en el hotel Valdepalacios en Torrico. Allí, además de la ceremonia en su preciosa capilla y la posterior celebración, pudieron prepararse en distintas habitaciones creando un divertido ambiente para todos los que estábamos. Mar eligió un vestido sencillo al que añadió un cinturón de pedrería gris muy especial. Quiso que las flores fueran las protagonistas en su día, luciendo así de guapa con una original corona de flores, obra de Verde Pimienta.
 


Contaron con unos pajes de lujo ya que les acompañaron sus hijos Eduardo y Daniela y sus sobrinos. Este delicioso cortejo vestía unos trajes blancos de Nicoli y distintos tocaditos de flores las niñas.
 
El novio a su vez, se preparaba en otra de las habitaciones y los niños iban y venían divertidos entre las habitaciones. Eduardo llevó camisa blanca y traje, muy casual pero guapísimo.

La decoración de la Capilla del Hotel Valdepalacios también estaba hecha por Verde Pimienta y además contó con algunos toques especiales de la novia. “Mientras todos disfrutaban de la piscina, yo andaba de los nervios ultimando la decoración de la capilla”, nos cuenta Mar.

Poder contar con sus hijos, que participaron de lleno en la ceremonia convirtiéndose así en los otros protagonistas del día, fue una de las cosas más emocionantes para la pareja.



Y con este entusiasmo les recibieron sus invitados al salir de la Capilla.

Para las fotos de pareja escogieron un embarcadero en los alrededores del hotel.Celebraron su recién estrenado matrimonio, mojito en mano, haciendo que así todo fuera fácil para todos. 

Durante la cena Mar quiso lanzar su ramo de novia entre las solteras como manda la tradición. Nadie parecía querer cogerlo pero al final cayó en manos de su cuñada Eva, hermana de Eduardo, ¿será la próxima?
Pusieron mucho mimo en todos los detalles y cuidaron mucho la decoración del jardín.  El cóctel y la fiesta tuvieron lugar alrededor de la piscina, toda iluminada con velas.


Un grupo de música en directo amenizó la noche y abrieron el baile al son de “My way “, de Frank Sinatra. La fiesta se prolongó hasta altas horas, donde reinó la diversión y la alegría. ¡¡Ni los novios ni los invitados pudieron dejar de bailar!!


Desde Volvoreta esperamos que sean muchos más años llenos de felicidad, ¡muchas gracias por confiar en nosotras y dejarnos compartir un día tan especial!